Nematodos y su Importancia en la Agricultura

Los nematodos fitoparásitos reducen la cantidad y longitud de raíces, ocasionan agallas radicales, necrosis en raíces, deformaciones en tallos y bulbos, entre otros. Están ampliamente distribuidos en suelos naturales y cultivados en todo el mundo.

El género Meloidogyne es el más importante por su distribución, el rango de hospedantes y los daños que origina en las plantas cultivadas. En las hortalizas frecuentemente muestra altas poblaciones y predomina sobre otros nematodos fitoparásitos. Son organismos biótrofos que se alimentan del citoplasma de las células vivas de su planta hospedante, y secundariamente se convierten en agentes patógenos dependiendo de la población existente, susceptibilidad del cultivar y las condiciones existentes (principalmente la temperatura del suelo).

La respuesta de la planta a la infección por los nematodos se manifiesta en la parte aérea de la planta como marchitez, clorosis, achaparramiento y menor producción a consecuencia de las lesiones, agallamientos y necrosis que impiden la formación de raíces normales, esto a su vez limita la absorción de agua y los elementos que requieren los vegetales para su desarrollo.

Frecuentemente se aprecian los síntomas típicos de los nematodos en diversos cultivos agrícolas, donde ocasionan daños económicos importantes. Se estima que causan pérdidas anuales entre el 11 y 14%, aunque las interacciones de los nematodos con otros patógenos casi siempre resultan en daños mayores.

Las pérdidas de producción causadas por especies de Meloidogyne en los cultivos hortícolas varían entre el 15 y el 60%. Asimismo, Tylenchulus semipenetrans en cítricos es responsable de pérdidas que oscilan entre 25 y 33%.

Los nematodos que infectan semillas, tallos, troncos y hojas son más específicos, y casi siempre sólo una especie de nematodo infecta la parte aérea de la planta, a diferencia del sistema radical, donde generalmente están presentes varios géneros y especies. El daño mecánico en los tejidos aéreos es ocasionado por el movimiento del nematodo a través de las células; algunos nematodos secretan pectinasas que disuelven la lámina media, generando necrosis de los tejidos.

Los nematodos constituyen un serio problema tanto en campo abierto como en agricultura protegida, aunque en éste último sistema se ven más favorecidos porque los nematodos tienen la oportunidad de reproducirse durante nueve meses.

La sintomatología que inducen los nematodos fitoparásitos en las plantas fácilmente se puede confundir con el de otros fitopatógenos o factores abióticos, cuando no se realiza un análisis nematológico.